
Tengo un alma libre con un corazón y mente trasparente, y aprendí que el amor y la confianza van de la mano, tengo todos esos atributos, pero no estoy completa, no aún sin ti.
Tengo tanto que remediar: lo bueno, lo malo, lo hiriente, lo superficial, lo torpe y lo gruñón. ¡Tanto! Lo indiferente, además de lo triste. Tengo tanto que recomponer, pero como lo haría sin ti.
He aprendido y he olvidado tanto, he caído y levantado, pero me he sacudido el polvo y he vuelto a levantarme, tengo tanto para darte y tú tampoco que ofrecerme.
Tengo tantas dudas y certezas, pero siempre fue un enigma tu mente para mí, descifrar una sonrisa o un abrazo, un enojo o una que otras lágrimas, nunca supe lo que querías. Más yo siempre tuve la certeza y seguridad de lo que quería y te quería a ti, aquí conmigo, solo eso. Y, de repente me invade el miedo a perderte
Pero más miedo me da el obligarte a quedarte, no porque no tenga ganas de obligarte, sino lo infeliz que serias quedándote.
Por eso, te abro la puerta para que te vayas o te quedes, como desees, pero toma la decisión ahora y si decides marcharte, en un cajón está la llave de mi corazón, llévatela para que cuando decidas regresar no la encuentres cerrada.
Recuerda que esta siempre será tu casa, que mi cuerpo será tu cama, mis pechos tu almohada donde siempre reposarás sobre nubes blancas .

