
La situación de la biodiversidad nacional de la República Dominicana y del mundo está en cuidados intensivos.
Nuestra flora y nuestra fauna piden a gritos mayor sensibilidad y responsabilidad en las acciones emprendidas por el ser humano.
Aunque la paralización de las actividades a causa de la pandemia ha generado un respiro a nuestro planeta, el problema sigue creciendo.
Las estadísticas y probabilidades del futuro cercano activan la alarma ante un inminente problema medioambiental. Las advertencias de los organismos formales y especializados en el área son cada día más reales y desalentadoras.

