

Miguel Ángel Leonardo Castro
¡Una mujer no es tan débil ni tan fuerte! Suele sonreír estando quebrada, disfrutar hecha un caos, suele entregar mucho, aunque no siempre reciba la misma porción.
Está hecha de una rareza inexplicable y al mismo tiempo es tan predecible y vulnerable, pero nunca deja de ser ella.
Lo más interesante de todo esto es que, aquella que es así, es la que más rota está, la vida le enseñó a golpes cómo ser precavida y muy inteligente, capaz de encontrar paz en medio de un pasado oscuro.
El hombre que tenga una igual sabe muy bien que es de cuidado e inteligentes. Ella no quiere volver abrir viejas heridas y hacerlas nuevas.
¡Una de sus características es su hermosa sonrisa! Sonrisa que cubre la mayor parte de su dolor, y está segura de sí misma, es selectiva ante una relación y cuando decide, lo hace para quedarse.
No tiene miedo, es más astuta, siempre está a la defensiva, es calculadora y fría, no todos los hombres están a su altura, cuando aman lo hacen de verdad y sin límites.
Quizás no sea tan expresiva, pero tiene hechos para mostrar. A esta mujer se le empieza a querer con todo y su pasado, para que aprenda a amar su presente y pueda disfrutar de su futuro.
Esta mujer es un verano con toque de invierno, pasa por su etapa de otoño y se convierte en una hermosa primavera.
Y si estás con esta mujer, tienes que amarla en todas sus etapas, con todas sus bajas y subidas, con todos sus ángeles y demonios, con su carácter agridulce, sobre todo, siendo ella misma.

3 Comments
muy buen escrito hacia ellas.
bonito trabajo.
muy único este articulo…me encanto mucho.