Por: Mercedes Suriel

Sabana Iglesia, Santiago, República Dominicana. La maternidad es una experiencia extraordinaria, cabe destacar que cada madre la vivirá a su manera. Cuando inicia esta etapa se puede hablar de un antes y un después, de la persona que era: mujer, esposa, empleada y ama de casa, cuando ya es madre, recibe la titularidad más importante.
Al momento de saber que llevas a alguien latiendo dentro de ti, comienzas a cuidarte para de esta manera cuidar de tu bebé, empiezas a dedicarle tiempo a ese ser especial, empiezas a disfrutar cada detalle de la etapa.
Cuando nace el niño lo primero que quieres escuchar es que está bien, en algunos casos sabrás la información al instante, en otros, por cuestiones de salud, lo sabrás un poco más tarde, cuando te enteras de su estado y por fin lo tienes en brazos sentirás que el mundo tomó una nueva forma de girar, sí, girará para que tus días estén llenos de felicidad sabiendo que tienes a alguien a quien cuidar, alguien a quien guiar, alguien a quien enseñar, alguien a quien amar.
Con el inicio de la maternidad los días no tienen veinticuatro horas, ya no existirán las alarmas, ya no sabrás si dormirás por las mañanas, tardes o noche, mirar y cuidar a tu bebé es el mejor pasa tiempo, el mejor oficio.
La maternidad es darlo todo sin pedir nada a cambio, es la clave de la felicidad, es donde nace un sentimiento único y especial que no sólo con palabras se puede expresar.
