

Escritor de literatura cristiana, familiar, social, y económica. Su principal deseo, es dar a conocer las Buenas Nuevas del Señor Jesús Cristo, y compartir su amor, bondad y voluntad a través de sus mensajes. Defensor pro-vida y pro-familia.
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¿Puede existir paz en medio de la tormenta, y reinar la esperanza en el caos?
Bladimir Alcántara
Santiago Oeste, República Dominicana. El 2020 ha sido un año de muchas vivencias. Algunos hemos perdido a uno o a más de nuestros seres queridos, hemos tenido que experimentar el dolor y padecer la nostalgia que provoca el no despedirlos debidamente.
Cuando el problema busca amedrentarnos y derrotarnos sin ninguna opción de esperanza, cuando la preocupación luce cautivarnos para impulsarnos a actuar bajo el pánico, cuando la ansiedad trata de obstruir nuestra paz y claudicar nuestra convicción, cuando nuestra fe flaquea y nuestra fuerza desmaya, es justo ahí, donde la voz audible de Cristo, es decir, su Pablara, enciende la luz de esperanza que aquieta nuestro corazón tribulado en medio de la tempestad;
“Estas cosas les he hablado para que en mi tengas paz. En el mundo tendrán aflicción; pero confíen en mí, yo he vencido al mundo”. (Juan 16:33 LBLA)
Dios está en control de todas las cosas, incluso de las enfermedades que tocan nuestro cuerpo, por eso, cuando confiamos en Cristo, en medio de las dificultades, experimentamos un potencial ilimitado (su omnipotencia), cuya energía da fuerza al cansado, y alienta al desanimado.
Al reposar en Dios, descubrimos una fuente ilimitada de esperanza, recibimos su amor y su gracia, la cual revive nuestra alma desolada y hace fluir un manantial de paz por nuestras venas, hasta inundar todo nuestro corazón de seguridad y confianza.
Queridos amigo(a)s, mi gratitud al tiempo que han dedicado a leerme es eterna.
Quiero que sepan, confiar en Cristo, independientemente de las circunstancias que atravesamos, es la mejor inversión que podemos hacer para toda la vida.
Cuando empezamos a descansar en su providencia, comprendemos el alcance de su grandeza y de su amor.
Dios no solo quiere ampararte de esta crisis sanitaria, anhela salvar tu vida por la eternidad.

1 Comment
Excelente mensaje, me gustó mucho.