
Gestora de Contenidos y Redactora General.
Es estudiante permanente, enfocada y muy disciplinada. Tiene habilidades en el desarrollo de discursos de temas sensitivos y de corte internacional. Valora la oportunidad de haber conocido el trabajo voluntario en Children International.
Anabel Vargas Santos. Las situaciones más difíciles de afrontar son las que más nos posibilitan el aprendizaje y la madurez como seres humanos.
Cuando somos resilientes tenemos la capacidad de lograr lo inimaginable, nos damos cuenta de que, aunque hayan caídas en la vida, debemos de darnos la oportunidad de aprender de ello.
La resiliencia implica adaptarnos al cambio, ser flexibles y capaces de cambiar nuestros planes cuando sea necesario, viendo desde diferentes perspectivas las situaciones que se nos presentan, sin quedarnos con una sola opción.
Cada persona tiene la capacidad de afrontar su destino, las adversidades y las injusticias que se les presentan. Todas estas situaciones oscuras quizás nos lleven a sufrir, pero forjan lo que somos y nuestras capacidades emocionales.

Si fallamos, está bien, no todo es perfecto, ni es color de rosas. Intentar y persistir es lo que nos va a permitir lograr muchas de las cosas que deseamos.
Ser resilientes nos abre el camino para crecer, ser mejores personas, valorar lo que tenemos y ser agradecidos.
La pandemia provocada por el Covid 19 nos ha demostrado que hay situaciones que simplemente no podemos controlar.
Quizás nos cause ansiedad el saber que no podamos controlar algunos aspectos de nuestra vida, pero esto no significa que no podamos controlar nuestras emociones. La resiliencia nos ayuda a saber que no todo está guiado por nosotros.
La vida no se trata de evitar caernos, sino de aprender a levantarnos con muchas más fuerzas. Siendo resilientes aprendemos que suprimir nuestras emociones o penas no es la mejor manera de avanzar, la mejor manera es reconocer que somos seres humanos y que algunas veces caer y fallar está bien.

3 Comments
muy bien
Muy buen artículo.
Felicidades Anabel me gustó mucho.